Niños que bailan

¿Qué beneficios obtienen los niños que bailan?
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¿A qué edad puede empezar a bailar un niño?

A partir de los 3 años, la práctica del baile es básica para el desarrollo físico y mental de los niños.

Los niños que bailan desarrollan su psicomotricidad a través de tres pilares básicos: la coordinación, la flexibilidad y el equilibrio.

La danza les enseña una correcta colocación del cuerpo, lo que ayuda a corregir malas posturas y prevenir futuros problemas de espalda.

Otra de las ventajas evidentes que proporciona el ejercicio de la danza es la prevención de la obesidad infantil. Bailar no deja de ser un ejercicio físico, el cuál mejora el sistema arterial y metabólico.

Sin embargo, los niños que bailan obtienen muchos más beneficios.

Concentración y memoria

La gran cantidad de pasos que existen dentro de cada baile, provoca que las neuronas de los niños estén muy activas. Hecho que incrementa su memoria ya que han de seguir el compás de la música junto con una serie de pasos.

Hay evidencias que demuestran, que los niños que bailan tienen un desarrollo académico más favorable que los que no lo hacen. ¿Qué produce ese desarrollo?

La danza provoca constantes desafíos mentales debido a que requiere tomar decisiones rápidas a cada momento. ¿Hacia dónde giro? ¿Qué paso viene ahora? ¿Cómo mantengo el equilibrio?

Estas decisiones desarrollan la intuición de los niños, la agilidad mental y sus movimientos desde un punto de vista creativo.

Otra de las razones está en la ejecución de coreografías. El hecho de tener que retener unos pasos concretos, incrementa la concentración y la capacidad para memorizar.

La parte positiva reside en que el desarrollo de tales habilidades, se extrapola a los diferentes ámbitos de la vida los niños.

Autoestima

Hay dos hormonas que se liberan cuando los niños bailan, éstas son las endorfinas y la serotonina. Ambas hormonas son responsables de otorgarnos un estado de bienestar en general y felicidad.

Además de generar confianza en los niños, bailar les permite vencer el miedo al ridículo y la timidez. Ello aumenta su motivación y estado de ánimo, convirtiéndolos en niños más vitales y positivos.

Un niño que baila puede trabajar diferentes emociones con la danza. Esto se produce porque se establece una conexión a nivel interno con la parte emocional, que se manifiesta a través del movimiento.

Identificar las emociones positivas o negativas, es vital para el desarrollo a nivel personal del niño. El baile le permite reconocerlas, expresarlas y exteriorizarlas con movimientos bailados.

Trabajo en equipo

La danza es una vía para socializar, la herramienta perfecta para que los niños interactúen entre ellos. A través del baile, los niños aprenden el valor del trabajo conjunto y la importancia de la cooperación.

Los bailes grupales fomentan la empatía y la solidaridad. Son una disciplina social que les ayudan a entender la fuerza del grupo.

Diversión

¿Hay algo más divertido que bailar? La danza es innata al ser humano. En cuanto suena la música no hay niño que se resista. Antes o después, todos ellos acaban bailando y es algo que hacen desde bebés.

Hoy en día, los niños están sobresaturados de actividades, deberes… Por ello, es fundamental que realicen una actividad que les permita disfrutar y se relajarse en su tiempo libre.

Además del placer de mover el cuerpo al son de una música bonita, harán amigos. La práctica de la danza crea fuertes vínculos entre ellos.

4 cosas que ocurren en la mente de los niños que bailan

Breve resumen de las 4 cosas más interesantes que le ocurren a tu hijo al bailar.

• Estimulan las áreas cerebrales que regulan la memoria, el estado de ánimo y la coordinación del cuerpo.

• Refuerza los patrones mentales relacionados con el movimiento y la coordinación ejecutando los pasos de baile aprendidos.

• Libera endorfinas, lo que reduce los efectos de ansiedad, estrés o estados depresivos.

• Los niños que bailan aumentan la oxigenación cerebral. Ello favore la concentración, la atención y la memoria.